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Sarayaku: un Viaje al Corazón de la Resistencia

Vivir en armonía con la naturaleza, la gente Saryaku dependen de la caza, la recolección, la pesca y la agricultura a pequeña escala. Foto cortesía de Sarayaku

Vivir en armonía con la naturaleza, la gente Saryaku dependen de la caza, la recolección, la pesca y la agricultura a pequeña escala. Foto cortesía de Sarayaku

(English version here). Sarayaku (que significa “el río de maíz” en quechua) es una comunidad kichwa a la vanguardia de la resistencia contra la explotación petrolera en la Amazonía ecuatoriana. El territorio Sarayaku cubre 135.000 hectáreas, el 95% de las cuales es bosque primario, en una parte remota de la provincia de Pastaza en la zona sur de la Amazonía en Ecuador. Con su propio gobierno autónomo, Sarayaku es un territorio soberano. Llegando a una población de aproximadamente 1200, los Sarayaku son denunciados regularmente por el presidente de Ecuador, como terroristas violentos que estan obstruyendo el desarrollo de la nación.

logo sarayakuLos Sarayaku se refieren a sí mismos como el Pueblo del Medio Dia, derivada de una antigua profecía de sus antepasados alegando que serán un pilar en la defensa territorial, cultural, y espiritual – un faro de luz tan fuerte como el sol cuando alcanza el punto más alto en el cielo.

Los Sarayaku han resistido exitosamente diversos intentos de invasión en las últimas cuatro décadas, pero son mejor conocidos por ganar un caso histórico contra el Estado ecuatoriano en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En 1996, el gobierno ecuatoriano otorgó a una empresa argentina de petróleo, CGC, el permiso para la prospección de petróleo en el territorio Sarayaku, sin consultar ni siquiera notificar a la comunidad. De hecho, el pueblo Sarayaku sólo se enteró de que su tierra se había abierto a la exploración petrolera cuando los helicópteros llegaron, seguidos por hombres armados.

Durante varios meses, la compañía petrolera, acompañada de soldados y guardias de seguridad privada, realizó detonaciones, taló árboles, cavó más de 400 pozos, enterradó más de 1,4 toneladas de explosivos de alta calidad y destruyó la paz con helicópteros. Sarayaku respondieron elevando quejas a niveles nacional e internacional y, finalmente, logró que el proyecto de petróleo se detuviera. Pero las autoridades no se disculparon, ni tampoco proporcionan cualquier reparación por el daño causado, ni hicieron ninguna promesa sobre la prevención de abusos similares en el futuro.

Sarayaku en la CIDH (imagen cortesía de Sarayaku)

Sarayaku en la CIDH (imagen cortesía de Sarayaku)

En 2003, después de haber agotado todas las vías legales internas para la compensación y una garantía de consulta para proyectos futuros, los Sarayaku llevaron su caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En julio de 2012, después de una batalla legal de diez años, los jueces fallaron a su favor, declarando que el Estado ecuatoriano violó el derecho de la comunidad a ser consultada, así como sus derechos de propiedad y la identidad cultural. La Corte también encontró a Ecuador responsable de poner la vida y la integridad física de la gente de Sarayaku en grave riesgo.

El gobierno ecuatoriano recibió la orden de pedir disculpas al pueblo Sarayaku; para compensarlo financieramente; para retirar los explosivos en su territorio; y para regular adecuadamente el derecho a la consulta sobre los proyectos futuros de petróleo en sus tierras. El gobierno ha cumplido en parte con el fallo. Un documental, ‘Hijos del Jaguar”, hecho por el Sarayaku en colaboración con Amnistía Internacional, cuenta la historia de la comunidad y su caso en la CIDH y puede ser visto aquí:

Haciendo honor a la antigua profecía, los Sarayaku siempre se citan como el ejemplo más exitoso de la resistencia en Ecuador, así que estábamos muy emocionadas de visitar su comunidad. Yo había visto ‘Hijos del Jaguar “, cuando comencé a interesarme en el tema de la explotación petrolera en la Amazonia y había quedado impresionada por la forma digna y agraciada de la gente Sarayaku; por la manera tranquila y totalmente razonable en la que plantearon su caso.

Me intrigaba tambien sobre el uso de la tecnología en la comunidad como una herramienta en su lucha. Mientras viven en armonía con la naturaleza, sobreviviendo principalmente a través de la caza, la recolección, la pesca y la agricultura a pequeña escala, los Sarayaku tienen su propio sitio web, página de Facebook, cuenta de Twitter y canal de Youtube. Tenía ganas de saber más acerca de cómo funciona este equilibrio. Yo estaba especialmente interesada en conocer a Patricia Gualinga, dirigente de Sarayaku para la mujer y la familia, que ha estado a la vanguardia de su movimiento de resistencia durante muchos años y ha sido una verdadera inspiración para mí.

Presidente de Sarayaku José Gualinga (centro) con su padre, el chamán Sabino Gualinga de Sarayaku (izquierda) y Patricia Gualinga (segundo por la derecha). (Imagen cortesía de Sarayaku).

El Presidente Sarayaku José Gualinga (centro) con su padre, el chamán Sabino Gualinga (izquierda) y Patricia Gualinga (segundo por la derecha). (Imagen cortesía de Sarayaku).

Hubo un par de días de ansiedad antes de nuestro viaje a Sarayaku cuando parecía que la visita no iba a ser posible. Su Presidente, José Gualinga, había respondido a mi solicitud de visitarlos con un correo electrónico diciendo que muchos periodistas piden visitar la comunidad y sólo un pequeño número recibe el permiso; que la mayoría de las personas que desean visitarlos lo hacen por sus propias razones, en lugar de ofrecer un apoyo concreto a la lucha de los Sarayaku. Luego pasó a pedir nuestra acreditación de prensa y más información sobre el tipo de trabajo que hacemos.

Le respondí para decirle que no éramos periodistas profesionales, sino que tenemos un sitio web que pretende difundir la palabra acerca de la lucha para defender la naturaleza y los derechos humanos en Ecuador. Le envié un enlace a nuestro sitio y le dije que Carlos Pérez, Presidente de ECUARUNARI (Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa) podría proporcionar una referencia personal si es necesario. Después de una tensa espera, José nos envió un correo electrónico diciendo que si nuestro trabajo es lo que parece, éramos bienvenidas a visitar Sarayaku. Él nos puso en contacto con Verónica, una mujer en Puyo que coordina todas las visitas a la comunidad.

Sarayaku sólo se puede llegar por avión o barco

Sarayaku sólo se puede llegar por avión o barco

Verónica nos explicó que Sarayaku está a 25 minutos en avión o varias horas en canoa motorizada desde la ciudad de Puyo. Sorprendentemente, viajar en avión era más barato que en canoa, debido al viaje de 2 horas en taxi hasta el punto de salida del barco. Con el tiempo y los fondos limitados, optamos por el avión, conscientes de la ironía de volar para pasar un fin de semana con una comunidad resistiendo a la explotación petrolera y determinamos que nuestra obra justificaria el combustible que íbamos a usar.

Mi amiga K y yo tomamos tres autobuses, viajando durante la noche y con las multitudes de Carnaval, para llegar a la ciudad de Puyo al amanecer de un sábado a finales de febrero. Las dos estábamos nerviosas porque no teníamos ni idea de qué esperar de nuestro viaje y nos sentíamos como tomando un salto hacia lo desconocido. K me dijo que cuando ella lehabía dicho a su padre acerca de su próximo viaje, él le había advertido de que algunas tribus amazónicas hacen el alcohol de yuca fermentada y masticada y tienen una inclinación por matar a los huéspedes que se niegan a beberla. Sospeché que la última parte era un mito, al menos en los tiempos modernos, pero lo único de lo que estaba segura en ese momento era de que los próximos días iban a ser una experiencia para recordar.

Póster en la oficina de Sarayaku

Póster en la oficina de Sarayaku

En Puyo, nos dirigimos a la oficina de Sarayaku, donde conocimos a Franklin Toala, su encargado en relaciones exteriores. Franklin nos habló de algunos de los proyectos actuales de la comunidad, incluyendo la cría de animales para el consumo sostenible, un vivero de peces y (sorprendentemente) una línea aérea. Explicó que la comunidad ha comprado un avión pequeño y pagado por los estudios de dos de sus miembros para asistir a la escuela de pilotos, no sólo para llevar a la gente a Sarayaku sin depender de una compañía aérea externa, sino para generar ingresos al ofrecer vuelos regionales. Habló de una “estación de radio de la resistencia” que ​​a la comunidad le gustaría comenzar. Con comprensible orgullo, nos mostró el impresionante nuevo sitio web Sarayaku.

La conversación giró en torno a la opresión gubernamental en contra de los Sarayaku. Franklin nos explicó que 200 miembros de la comunidad han sido etiquetados como terroristas por protestar contra la explotación petrolera. Nos preguntamos por qué los Sarayaku se acusados por difamación por parte del Presidente, cuando hay otras comunidades resistiendo. Franklin nos explicó que el hecho de que los Sarayaku estén tan bien organizados los diferencia. Nos mostró su organigrama, explicando las funciones del Presidente (que actúa como la voz de la comunidad y no como líder todopoderoso ), Vice-Presidente y autoridades tradicionales, además de los equipos financiero y de seguridad y una comisión jurídica. Mientras que Franklin explicaba el funcionamiento de la estructura de los Sarayaku, empecé a darme cuenta de por qué esta pequeña comunidad es una fuerza para tener en cuenta.

Esperamos en la oficina hasta que el clima fue  lo suficientemente bueno para el corto vuelo a Sarayaku. En el camino al minúsculo aeropuerto en la cercana localidad de Shell (llamada así por la empresa petrolera, otra ironía), nos detuvimos para recoger unas botas de goma de Verónica y ella nos dio una carta para un líder de Sarayaku llamado Gerardo y nos pidió dárselo a nuestra llegada.

P1020227Los aviones en el aeropuerto de Shell parecían juguetes! Me gustó especialmente uno glamoroso en rosa y morado. Después de ser pesadas, junto con nuestro equipaje, nos subimos a bordo de un Cessner de 4 asientos, con el piloto y K en el frente y yo, algunas bolsas de arroz y botellas de agua en la parte posterior. El viaje en avión de 25 minutos fue emocionante y el aterrizaje aún más. Aterrizando en una pista de la selva, con la pulverización del agua en las ventanas, es una experiencia que nunca olvidaré.

 

Sin un minuto para recobrar nuestra compostura, fuimos arrojadas de una increíble experiencia a otra. Fuimos recibidas por un grupo de personas; un tipo con pelo negro largo y gruesas varillas de madera en las dos orejas nos ayudó con las maletas. Un hombre con lo que parecía ser un tinte azul alrededor de los lados de su cara salió a saludarnos, presentándose a sí mismo como Gerardo Gualinga y preguntando si éramos las dos periodistas. Pensando en la copa plástica de vino en la mochila que tenía planeado utilizar en lugar de un trípode de cámara real, le expliqué que no éramos exactamente periodistas profesionales, sino que teníamos un sitio web para difundir la palabra sobre la lucha contra la explotación petrolera en la Amazonia.

Techo tejida de Sarayaku

Techo tejida de Sarayaku

Gerardo nos llevó por un camino de piedra a una enorme choza sin paredes con un bonito techo tejido y un piso de barro, que sirvió como el espacio común para el pequeño barrio que lo rodea. Nos sentamos en un banco de madera que se situaba alrededor del exterior de la choza y le dimos el sobre que Veronica  nos había dado en Puyo. El leyó la carta adjunta con una expresión seria y luego nos explicó que él acababa de ser informado de que iba a hospedarnos durante el fin de semana. Nuestra llegada, blandiendo la carta que supusimos contenía las instrucciones para nuestra estancia, no parecía llenar de deleite a Gerardo.

Mirando hacia arriba, él nos dijo que él estaba muy ocupado y que no podíamos esperar que él estuviera con nosotras todo el tiempo. Miró por largo tiempo a las gafas de sol encaramadas sobre mi cabeza, suspiró y explicó que esto no era un hotel, que no debíamos esperar un restaurante o servicio de wifi. Él fue cortés y amable, pero estaba claro que éramos una molestia para él y que sospechaba que íbamos a necesitar  un poco de alto mantenimiento. Me imaginé que me habría sentido igual si se me hubiera  encargado en el último minuto con lo que yo pensaba que eran dos periodistas de la ciudad en un fin de semana cuando tenía  un montón de otras cosas que hacer.

Hogar, dulce hogar

Hogar, dulce hogar

Gerardo nos mostró una choza abierta por todos sus lados con cerca de ocho camas de madera, dos de los cuales estaban preparadas con mosquiteros, sábanas y almohadas. No había electricidad, pero un espacio para hacer una fogata en el piso de barro con tres hamacas que colgaban alrededor de ella. Un inodoro y ducha compartida completaron nuestro hogar para las próximas tres noches. Nos quedamos encantadas y así se lo dijimos, y en ese momento Gerardo visiblemente se relajó un poco.

El Rio Bobonaza

El Rio Bobonaza

La comunidad de Sarayaku se divide en cinco barrios que abarcan las dos orillas del río Bobonaza. Gerardo Gualinga, el hermano de mi héroe Patricia, es el líder del barrio donde nos alojamos. Después de que nos habíamos acomodado en nuestra cabaña, nos llevó en canoa a motor a su casa al otro lado del río.

A diferencia de nuestra cabaña con su piso de barro, la casa de Gerardo estaba construida sobre pilotes y comprendía una zona común, una cocina y dos dormitorios, todos hechos de madera. Gerardo nos presentó a su esposa Rosa, que tenía un rostro amable y las manos de color azul, lo que coincidía con los lados de la cara de su marido. Un número de personas sentadas alrededor de la zona común en sillas y bancos. Había una mesa en la esquina, donde nos invitaron a comer. El almuerzo consistía en yuca hervida, dos pescados servidos en hojas de plátano, una especie de sopa de pescado, yuca y plátanos, y salsa de chile (un menú completamente diferente al que usualmente se sirve en en el resto del país, según K y la expresión de su cara). Supongo que la carta que le habíamos dado a Gerardo explicaba que soy vegetariana, porque él amablemente me ofreció un poco de arroz para acompañar la yuca. Más tarde me enteré de que, en total contraste con la costa donde se sirve con cada comida, el arroz es un artículo de lujo para el Sarayaku, ya que tiene que ser traído desde Puyo a través de barco o avión.

Después de que habíamos comido, nos invitaron a formar parte del círculo y un espacio fue hecho para nosotras en un banco de madera. Parecía que Gerardo tenía sólo la suficiente vajilla y cubiertos para cuatro personas, ya que después de que habíamos terminado el almuerzo, el siguiente turno de comensales se sentó a comer. La esposa de Gerardo, Rosa, estaba constantemente a sus pies, sirviendo comidas , yendo y viniendo desde y hacia la cocina con un recipiente, que ofreció a cada persona que a su vez bebía de él y se lo devolvía. Cuando me tocoó el turno de recibir el recipiente, miré el líquido beige no identificado en el interior y vi algunos trozos rosados en el mismo. Sospechando que contenía carne, pero sin querer ofender a mis anfitriones, bebí un gran trago y se lo pasé a K.

Sarayaku vida social gira en torno a la chicha (foto cortesía de Sarayaku)

Sarayaku vida social gira en torno a la chicha (foto cortesía de Sarayaku)

Más tarde descubrí que la bebida había sido “chicha”, la yuca fermentada y masticada que el padre de K había mencionado. Como vegetariana, me siento excluida de la recopilación de historias de “la comida loca de viaje”, que generalmente involucran escorpiones, grillos o cerebros. De hecho, me habría sentido totalmente bien si yo hubiera sabido que yo estaba bebiendo yuca y saliva y encantada de tener una historia de “la comida loca de viaje”, a mi cuenta. Aún así , yo estaba traumatizada por haber bebido lo que yo pensaba que era carne. Por el contrario, K, que se dio cuenta de lo que había en el recipiente, se horrorizó ante la idea de beber saliva. Nuestros anfitriones, acostumbrados a los visitantes que no han adquirido el sabor de su bebida favorita, percibieron nuestra incomodidad compartida y no nos ofrecieron más chicha.

Ahora que estábamos sentadas en el círculo, podríamos prestar más atención a las otras personas en el cuarto. Éramos un grupo ecléctico. Un par de chicos indígenas con el pelo recogido en colas de caballo se sentó junto a una mujer que resultó ser una antropóloga belga. Otra mujer europea con un hermoso bebé en su cadera era la esposa belga del presidente de Sarayaku, a quien conoció mientras trabajaba como representante de los pueblos indígenas en las Naciones Unidas. Mientras que la antropóloga era tan claramente del exterior, la esposa del presidente tenía el atuendo y los gestos de la gente local; no es de extrañar, después de 25 años en la comunidad.

Maya, la hija de Gerardo

Maya, la hija de Gerardo

El bebé, cuyo hermoso rostro me recordó un poco a un monje budista, era el menor de los cinco hijos de Gerardo y Rosa. Dos de sus otras hijas, Maya y Gualcanga, dos y cinco años de edad, estaban también allí. Yo estaba especialmente encantada por Maya, que tenía un cara salvaje que estaba casi completamente teñida de azul. Una mujer local en jeans completó el grupo.

La conversación fue un poco incómoda al principio, pero pronto se arregló.Los Sarayaku son personas que transmiten todo su conocimiento verbalmente, por lo que son cuentistas maravillosos. Hace un par de generaciones, Los Sarayaku sólo hablaban Kichwa, pero en estos días su sistema de educación es bilingüe, así que la conversación tuvo lugar en español, una cortesía que apreciamos.

Maya y Gualcanga ayudando a hacer chicha

Maya y Gualcanga ayudando a hacer chicha

Gerardo nos habló de los diferentes roles de los hombres y las mujeres de la comunidad. Las mujeres son responsables de hacer chicha, cocinar y cuidar a los niños. Tanto los hombres como las mujeres trabajan en los campos. Las mujeres a veces acompañan a la pesca a los hombres, pero la caza es una actividad exclusivamente masculina.

Nos reímos mucho cuando descubrimos que la gente costera y amazónica usa la misma palabra de la jerga española para un hombre que hace las tareas domésticas: “mandarina”. No todas las palabras de la jerga son igual, sin embargo. Los chicos Sarayaku pensaron que era muy gracioso que un mujeriego en la costa se llame un “buitre”. “Pero un buitre sólo caza cosas muertas!” ellos protestaron, argumentando que su palabra para un hombre depredador, “cocodrilo”, es mucho más apta. Me pareció un buen punto.

Un barrio Sarayaku desde el aire

Un barrio Sarayaku desde el aire

Cuando comentamos lo mucho que nos gustaba nuestra cabaña y lo mucho que estábamos disfrutando de estar en un lugar tan tranquilo, Gerardo nos dijo que hay un lugar remoto a muchas horas a pie, donde el Sarayaku va para “alejarse de todo”. Hizo un gesto en torno a la cabaña de madera rústica y a la pequeña colección de vajilla, diciendo “no tenemos nada como esto allí, es muy básico”. Para nosotros, el Sarayaku vive en la selva remota y me encantó la idea de ellos de ir de vacaciones para encontrar un poco de paz y tranquilidad.

Una de las principales impresiones que me llevé de la conversación de aquella tarde fue que algunas personas de Sarayaku son trotamundos, tanto dentro de Ecuador como internacionalmente.

Gerardo nos hizo reir  cuando describió dos viajes que había hecho; uno para visitar la tribu vecina Achuar y el otro a Suiza (no estoy segura de que pudiera ser posible imaginar dos experiencias tan diferentes!). Parte de la resistencia de Sarayaku implica compartir información con otros pueblos indígenas y Gerardo había pasado tres días con los Achuar, que tienen una reputación de ser feroces. De hecho, los Achuar prohíben totalmente, bajo pena de muerte, que cualquier visitante mire a las mujeres de su tribu. Gerardo describió cómo había pasado tres días mirando fijamente al suelo.

Tres de los hijos de Gerardo: Laia, Maya y Majahuali

Tres de los hijos de Gerardo: Laia, Maya y Majahuali

Su viaje a Suiza fue difícil por diferentes razones. Le habían ofrecido un trabajo bien pagado como jardinero, pero hacía tanto frío allí y extrañaba a su familia tanto que se había ido a la policía de inmigración y pidió ser deportado, una solicitud que estaban felices de satisfacer. Los hombres Sarayaku son muy masculinos deseguro, pero Gerardo habló abiertamente sobre lo mucho que extraña a su familia cuando él está lejos de ellos. Incluso cuando se va a Puyo durante el día, constantemente se pregunta lo que están haciendo y no puede esperar para volver a ellos.

Uno de los chicos jóvenes con cola de caballo, José Luis, el hijo del Presidente de la comunidad, nos contó cómo había vivido en la costa por un tiempo; su hermana Zulma, la mujer joven en jeans, había vivido en Suecia durante varios años cuando ella era joven. Ella ahora tiene 28 años y es tá recientemente divorciada, lo que me sorprendió. No hay muchas personas divorciadas en la costa y yo había imaginado que habría aún menos en una comunidad amazonica. Su estado civil parecía ser la fuente de muchas burlas amables que ella tomó bien. Mostrandose a sí misma diferente de la mujer ecuatoriana costera típica en otra manera, Zulma habló de lo mucho que le encanta leer.

Aparentementelos jovenes Sarayaku son libres de salir y vivir en otro lugar, para asistir a la universidad o simplemente para experimentar una vida diferente. “Ese es su derecho”, dijo Gerardo, pero me dio la impresión de que se espera que los jóvenes regresen a la comunidad eventualmente.

Sarayaku cazador (imagen cortesía de Sarayaku)

Sarayaku cazador (imagen cortesía de Sarayaku)

Esta política de puertas abiertas también se aplica a la gente de fuera que viene. Gerardo nos dijo sobre un hombre sueco que se había casado con una mujer Sarayaku y ahora puede hablar Kichwa perfectamente y es un cazador consumado. Explicó que aunque los Sarayaku son estrictos acerca de la preservación de su cultura, que están abiertos a nuevos miembros que pueden enriquecer y empoderar a la comunidad.

En un momento, Gerardo estableció paralelismos entre la vida del Presidente Sarayaku, José Gualinga, y el Presidente de Ecuador, Rafael Correa, ambos tienen esposas belgas y muchos contactos en común. Los dos hombres situados en los extremos opuestos de la lucha para salvar el Amazonas de la explotación del petróleo aún no se han reunido, pero están siguiendo caminos tan similares en sus viajes internacionales que el encuentro es inevitable. Me encantaría ser una mosca en la pared durante ese encuentro.

Puente sobre el río Bobonaza, Sarayaku

Puente sobre el río Bobonaza, Sarayaku

Después de una tarde relajada y muy agradable llena de risas, Gerardo nos hizo saber cómo podíamos encontrar nuestro camino de regreso a nuestra cabaña. Tomamos esto como nuestra señal para salir, caminamos de regreso por el río Bobonaza y cruzamos el puente colgante de metal que se extiende por ella, con nuestras cabezas zumbando por la enorme cantidad de información que se había presentado ante nosotras ese día.

En el momento en que regresábamos a nuestra cabaña, la tarde estaba llegando a su fin, lo que nos dejaba  el tiempo justo para una ducha antes de que oscureciera. K y yo estábamos tumbadas en las hamacas y yo estaba escribiendo notas sobre el día cuando José Luis entró para encender una fogata para nosotras. Su camiseta y boardshorts no habrían estado fuera de lugar en la costa; las largas plumas que cuelgan de cada oreja fueron ligeramente más exóticas.

José Luis lleva yuca en una mochila hecha de hojas

José Luis lleva yuca en una mochila hecha de hojas

Después de haber vivido en la costa y en Quito, José Luis parecía contento de tener compania de fuera de la comunidad. Pronto me dio la impresión de que se sentía un tanto dividido entre los dos mundos y que un fuerte sentido del deber le había hecho volver a vivir en Sarayaku.

José Luis es el nieto del “yachak” o chamán de Sarayaku y nos explicó que había estado en entrenamiento  para seguir el mismo camino, pero que había encontrado que los sacrificios que se le exigían eran demasiado. Explicó que para convertirse en yachak se requiere de preparación desde la edad de ocho años. Los aprendices de chamanes tienen que seguir una dieta muy estricta y tomar la sagrada alucinógena medicina “ayahuasca” con regularidad.

Tal vez lo más difícil, también deben limitar su contacto con las mujeres, más allá del celibato hasta el punto de ni siquiera conversar con el sexo opuesto. Tal parece que nosotras, las mujeres, chupamos  la energía. Le pregunté a José Luis si era posible que una mujer se convirtiera en yachak y dijo que sí, aunque es muy poco común y más peligroso para una mujer, debido a la energía que perdemos por la menstruación y el parto. La energía es la clave para la curación, según parece.

Fue cuando abandonó el camino hacia el chamanismo que José Luis decidió abandonar la comunidad y viajar dentro de Ecuador. Ahora ha vuelto a Sarayaku, trabaja como biólogo, un tema que él estudió en la universidad en Quito. Él es parte de un pequeño equipo responsable de asegurarse de que los recursos naturales más importantes de la comunidad, tales como la yuca y el tapir, sean suficientes para una población en crecimiento.

El "yachak" o chamán Sarayaku, Sabino Gualinga

El “yachak” o chamán Sarayaku, Sabino Gualinga

José Luis parecía estar concentrando más en hablar con nosotros que en encender el fuego. Riendo, nos dijo de una superstición local que dice que si una persona tiene que soplar para encender un fuego más de 50 veces, va a casarse con una persona de la tercera edad. Entre soplos, él continuó hablando. Puede que no se haya convertido en un yachak, pero él parecía saber mucho acerca de la medicina natural. Fue muy mágico, escuchar  bajo el resplandor del fuego sobre su abuelo invocando los espíritus de diferentes animales para curar a la gente. Su abuelo a menudo invoca al espíritu de la ballena, a causa de su gran poder y de los muchos obstáculos que debe superar en sus migraciones. José Luis nos dijo que, cuando los espíritus animales se revelan a nosotros, aparecen en forma humana. Jose Luis describe el espíritu del cóndor como el hombre más elegante que pueda imaginar, con un traje de nieve brillante.

la iglesia de Sarayaku

la iglesia de Sarayaku

José Luis pasó a explicar que combina estas creencias animistas tradicionales con el catolicismo, en la creencia en Dios, Jesús y los ángeles. 40% de la comunidad Sarayaku va a la iglesia con regularidad, nos dijo.

Cenamos esa noche con la familia de Gerardo y José Luis, la esposa de Gerardo, Rosa siendo responsable de cocinar para los hombres solteros de la familia. En línea con la comida básica pero satisfactoria que nos habían dado hasta el momento, la cena fue espaguetis con guisantes y zanahorias.

Le preguntamos a Gerardo sobre el significado del colorante azul en su cara y las manos de su esposa. Nos explicó que, en Sarayaku, es importante para los hombres y las mujeres el tener el pelo brillante. Ellos usan el extracto de la fruta WIKA como acondicionador del cabello, que tiende a correr en sus caras cuando hay lluvia o ellos sudan. Tener una cara azul parece ser un precio perfectamente aceptable por tener el pelo hermoso y brillante. De hecho, José Luis nos dijo más tarde que algunos hombres Sarayaku piensan que las manos azules son una cualidad muy atractiva en una mujer, ya que demuestra que se preocupa por su apariencia.

Durante esta fascinante conversación, me di cuenta de la presencia de un perro en la esquina de la cocina. Yo no podía entender por qué se veía tan triste, hasta que me di cuenta que no podía levantar su cabeza correctamente. José Luis nos explicó que un niño local con síndrome de Down se había apoderado de un machete y, con un solo golpe, casi habia cortado la cabeza del perro. Al mirar más de cerca, pude ver la cicatriz casi todo el lrededor del cuello del perro.

No podía imaginar cómo era posible que un animal pudiera  sobrevivir tal lesión. José Luis nos contó que su abuela estaba tan apegada al perro que se habían apresurado a Puyo en avión y habían pagado $ 500 por un veterinario para que volviera a conectar la cabeza. Yo estaba asombrada de que estos cazadores intrépidos fueran  a tales extremos para salvar a una mascota querida.  Apenas las acciones de unos terroristas violentos, pensé.

Gracias a Dios por mosquiteros

Gracias a Dios por mosquiteros

José Luis nos entretuvo durante el resto de la cena con las historias de todas las criaturas mortales que lo han picado a lo largo de los años. Una vez correndo  en el bosque había sido mordido por una serpiente venenosa y está convencido de que sólo sobrevivió gracias a todas las plantas medicinales que ingirió mientras estaba en entrenamiento con su abuelo.

Cuando volvimos a nuestra cabaña después de la cena, el piso de barro se estaba moviendo con las cucarachas. Muy agradecida por mi mosquitero, me metí en mi cama con cuidado y me quedé despierta por un rato contemplando un día agotador y maravilloso.

Continuará …

Ha habido acontecimientos chocantes en Sarayaku desde nuestra visita. A finales de abril, la comunidad fue invadido ilegalmente por los militares para albergando los tres fugitivos más famosos del país. Para obtener más información, consulte esta entrada del blog y ver este video.

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Nos Encontramos Con Una Leyenda Viva

(English version here). Pocho Alvarez es probablemente el cineasta más conocido del Ecuador. Especializado en contenido político, social y ambiental, él es uno de los documentalistas más prolíficos y respetados del país. En su carrera de 30 años que ha creado más de 50 películas.

crude-movieProbablemente el más conocido de ellos es “Crudo” (2009), que documenta un período de 2 años de la demanda judicial colectiva aún en marcha en contra de Chevron Texaco. La película sigue el progreso de los demandantes, 30.000 ecuatorianos indígenas cuyas tierras ancestrales fueron contaminadas en lo que fue, y sigue siendo, uno de los peores desastres ambientales en el planeta. “Crudo”  dice ser el registro audiovisual más incómodo que existe para Chevron Texaco, debido a la cobertura mediática que recibió.

En otro documental “Toxico Texaco” (2007) Pocho habla con las comunidades cuyas vidas han sido destruidas por el delito ambiental de Chevron Texaco. Si usted no se empapa con  el tema de los daños causados ​​por la explotación del petróleo, le recomiendo ver “Toxico Texaco”. Para mí, personalmente, cada vez que tengo un momento agotador de duda acerca de la misión que he elegido, pienso en la madre e hija que aparecen en la película, ambas muriendo de cáncer debido a que viven en un ambiente contaminado y me espolea. “Toxico Texaco” se puede ver en línea aquí.

Después de nuestra reunión de esa mañana, Manolo Sarmiento nos había presentado por correo electrónico a Pocho, quien muy amablemente nos había invitado a su casa esa noche. Estábamos muy emocionados con ese encuentro. Además de dejarme deslumbrar por su impresionante filmografía, sabía que Pocho había sido denunciado personalmente durante una de las sabatinas del Presidente. Me fascinó saber más.

DSC00019El apartamento de Pocho estaba lleno de artefactos interesantes de todo el mundo. El hombre mismo fue un anfitrión acogedor y un entrevistado soñado, que nos ofreció whisky y nos prestó la iluminación adicional y un trípode.

Pocho ha hecho una serie de videos cortos animando a la gente a firmar la petición para una consulta pública sobre el asunto de perforar en busca de petróleo en el parque nacional Yasuní, por lo que empezamos por preguntarle por qué la recolección de firmas es importante. Nos encantó lo que dijo.

 

Le preguntamos a Pocho su opinión sobre la afirmación del gobierno de que la explotación petrolera se llevará a cabo con responsabilidad ambiental y social, trayendo el beneficio económico para el pueblo de Ecuador.

 

Terminamos con la pregunta que nos hacemos todos: “¿cómo puede la gente de todo el mundo apoyar la lucha contra la explotación petrolera en la Amazonía?”

 

Hablamos con Pocho sobre ser denunciado por el Presidente y sobre la opresión por el gobierno a los activistas, pero los videos serán publicados en una próxima publicación en el blog acerca de la resistencia contra la minería. Mire este espacio!

Antes de irnos, Pocho nos dio copias de sus DVDs y compartió algunos de sus contactos con nosotros, incluyendo la dirección de correo electrónico de uno de nuestros héroes, Patricia Gualinga, de la tribu de Sarayaku. Disfrutamos muchísimo nuestra reunión con Pocho, encontrándolo franco e interesante, con un brillo en sus ojos lo que sugiere una fuente constante de risa interior.

Desde el Frente de Batalla Por un Referéndum

(English version here). “¿Está usted de acuerdo con que el gobierno ecuatoriano mantenga el crudo del ITT, conocido como bloque 43, indefinidamente bajo el suelo?”

Esta es la pregunta que se someterá a un referéndum nacional en Ecuador si 584.000 firmas se recogieran antes de la fecha límite del 12 de abril de 2014.

Para aquellos nuevos en este blog, ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini) se refiere a los campos de petróleo dentro del Parque Nacional Yasuní. Después de abandonar una iniciativa para salvar el Yasuní de la explotación petrolera, en octubre de 2013 el gobierno ecuatoriano anunció planes de perforación dentro del Parque, que no es sólo una Reserva mundial de la Biosfera de la UNESCO; sino el lugar ecológicamente más diverso en el planeta; y el hogar de los dos últimos pueblos indígenas en Ecuador que viven en aislamiento voluntario.

En respuesta, la sociedad civil se unió para convocar a un referéndum nacional, que está garantizado por la Constitución, si el 5% de los electores registrados lo solicitan mediante la firma de una petición.

YasunidosLa recolección de firmas ha sido liderada por YASunidos, un colectivo cuyo nombre es un juego de palabras de ‘Yasuní’ y ‘unidos’. Esta alianza se ha convertido rápidamente en un movimiento nacional, que consta de diferentes grupos de protección de los animales, del medio ambiente, feministas e indígenas, así como voluntarios individuales.

YASunidos esta mañana (10 de abril) anunciaron que han recogido hasta ahora 727.947 firmas, pero la batalla aún no está ganada. Mientras que sólo se necesitan 584.000 firmas, el gobierno ha establecido reglas muy estrictas sobre la validez de las firmas, lo que significa que muchos serán rechazadas.

Cuando entregamos las firmas que habíamos recogido, me rompió el corazón al ver que el montón de formularios inválidos era más grueso que el montón de los válidos. Cientos de miles de personas que firmaron la petición de buena fe tendrán su voces ignoradas porque hay una mancha en el formulario, alguien ha firmado fuera de la caja, ha utilizado la tinta de color equivocado, o el papel se ha doblado.

Va a ser una espera ansiosa por saber si se han recogido suficientes firmas válidas. El objetivo era un millón de personas que firmen lo que garantiza un margen de seguridad al error.

Además de las reglas sobre la validez de las firmas, el gobierno está dificultando la recolección de firmas de otras maneras. Además de tratar de desacreditar a YASunidos, al acusar a sus miembros de violencia, el gobierno está utilizando tácticas de intimidación contra ellos. El mes pasado, un recolector de firmas fue detenido y golpeado después de dar la señal de pulgar abajo a la caravana presidencial cuando pasaba.

Nos habíamos encontrado brevemente con YASunidos durante nuestro viaje en diciembre a Quito y volvimos para entrevistar a Ivonne Yanez, miembro del colectivo y una de las fundadoras de uno de los grupos ecologistas más respetados de América Latina, Acción Ecológica. Durante los últimos 20 años, Acción Ecológica ha sido un actor clave en la lucha contra la explotación de petróleo y minería en Ecuador, a través de tácticas de acción directa no violenta y el apoyo a las comunidades locales.

Hablamos con Ivonne sobre la importancia y los retos de la recolección y, además de firmar la petición, qué puede hacer la gente para prevenir más explotación en la Amazonía ecuatoriana.

 

No es sólo Yasuní que se encuentra bajo amenaza de la explotación petrolera en la Amazonía ecuatoriana. De hecho, un desastre mucho más grande se avecina. Con la XI ronda de petróleo, el gobierno ecuatoriano está en proceso de subastar todos los restantes de la selva virgen que queda en el país, 8 millones de hectáreas, a las empresas petroleras. Las comunidades indígenas han prometido resistir el avance de las compañías petroleras en sus territorios ancestrales. Hablamos con Ivonne acerca de esta resistencia y cómo las personas no indígenas también pueden resistir.

 

Terminamos haciéndole a Ivonne la pregunta que nos hacemos todos: “¿Cómo puede la gente de todo el mundo apoyar la lucha para salvar el Amazonas de la explotación petrolera?”. Esto es lo que dijo:

La Diferencia que Hace un Día: Parte 2: Resistencia es Vida!

(English version here). Después del almuerzo nos reunimos con dos organizaciones que trabajan conjuntamente en el mismo edificio: Acción Ecológica y Yasunídos. Parecía un gran colectivo, en su mayoría compuesto por extranjeros. Nos sentamos y conversamos con ellos por un tiempo. Ellos se centraron exclusivamente en la recolección de firmas para solicitar una consulta popular sobre la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní.

Una sola hectárea del bosque húmedo en Yasuni abarca más especies de árboles e insectos que  todos los existentes en E.E.U.U. y Canada juntos.

Una sola hectárea del bosque húmedo en Yasuni abarca más especies de árboles e insectos que todos los existentes en E.E.U.U. y Canada juntos.

Para aquellos que no lo saben, el Parque Nacional Yasuní es un área de la Amazonía recientemente descubierto por los científicos como el más biodiverso del planeta. Yasuní es probablemente inigualable a cualquier otro parque en el mundo por el número total de especies de plantas y animales.  El parque fue declarado una Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1989. Yasuní es el hogar de los pueblos indígenas con derechos territoriales  legalmente reconocidos (Waorani) y las dos últimas comunidades indígenas que viven en aislamiento voluntario  en Ecuador (Tagaeri y Taromenane).

Como parte de la Iniciativa Yasuní ITT, en la que el gobierno ofreció abstenerse de manera indefinida a de la explotación de las reservas de petróleo en los sectores de Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT) dentro del Parque Nacional Yasuní, a cambio del 50% del valor de las reservas, o $3.6 billones durante 13 años por parte de la comunidad internacional. Un Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) este fondo se creó en el  2010 para recibir contribuciones. Pero el 15 de agosto de 2013, el Presidente, afirmando que se había recibido sólo $ 13,3 millones de las naciones extranjeras, firmó un decreto para liquidar el Fondo PNUD.

La Extracción de petróleo fue declarada de interés nacional, una medida que amenaza 10.000 hectáreas de selva virgen en el Parque Nacional Yasuní y desafía la Constitución, que establece:

“Los territorios de los pueblos en aislamiento voluntario son de posesión ancestral irreductible e intangible, y en ellos estará vedada todo tipo de actividad extractiva. El Estado adoptará medidas para garantizar sus vidas, hacer respetar su autodeterminación y voluntad de permanecer en aislamiento, y precautelar la observancia de sus derechos. La violación de estos derechos constituirá delito de etnocidio, que será tipificado por la ley”.

Despite savvy marketing from the government, the majority of Ecuadorians are against drilling in YasuniUna razón para la falta de donaciones internacionales al  Yasuní es que la credibilidad del gobierno fue socavada cuando anunció sus planes de subastar toda la selva virgen en la región sur de la Amazonía con la XI Ronda Petrolera. De hecho, una ONG internacional describió la Iniciativa Yasuní ITT como “una hoja de parra para construir capital político, mientras se planifica más destrucción”.

La sociedad ecuatoriana se ha movilizado para rechazar la perforación petrolera en el Yasuní y para exigir su derecho constitucional a una consulta pública. En respuesta, el gobierno se ha comprometido a celebrar la consulta si la sociedad civil presenta 600.000 firmas ante el Congreso antes de finales de marzo.

Es un desafío enorme, pero puede ser la única manera de salvar a la región más biodiversa del planeta: las encuestas recientes indican que hasta un 90% de los ecuatorianos votarían para mantener el petróleo del Yasuní bajo tierra, a pesar de una campaña gubernamental de RRPP  muy astuta.

En un anuncio visto regularmente en varios de los canales de televisión controlados por el Estado, el gobierno compara la perforación en Yasuní con la vacunación de un bebé; un pequeño rasguño que es doloroso por un segundo, pero que beneficia todo el cuerpo.

Acción Ecológica y Yasunídos nos invitaron a que los acompañaramos a recoger firmas, pero no pudimos. Teníamos que preparar otra reunión. Habíamos decidido embarcarnos en el nuevo proyecto de inmediato: planeamos  preguntarle a Carlos Pérez Guartambel si podíamos terminar nuestra reunión con una breve entrevista en video. C pasó el resto de la tarde buscando preguntas sobre el Decreto 16 y la opresión de las ONGs por el gobierno. Yo quería hablar con él acerca de cómo ser más útil en la lucha contra las grandes petroleras en la Amazonia y pasé el tiempo preparando lo que quería decir en español.

Yo estaba muy emocionada de conocer a Carlos, cuyos antecedentes en el activismo se centra en gran medida en la lucha contra la mega- minería en la región Kimsachocha en el sur del Ecuador. La constitución ecuatoriana garantiza a las comunidades indígenas el derecho “una consulta previa, libre e informada, dentro de un plazo razonable, sobre planes y programas de prospección, explotación y comercialización de recursos no renovables que se encuentren en sus tierras y que puedan afectarles ambiental o culturalmente”.

Cuando se hizo evidente que el gobierno no tenía ninguna intención de celebrar una consulta pública sobre si se debe permitir la minería en la región de Kimsacocha, Carlos era parte de un equipo que organizó su propio proceso de consulta, sin la autorización del Estado. Este proceso fue legitimado por la presencia de observadores internacionales y el resultado fue de 93% contra la minería.

No es sorprendente que el gobierno no estuviera de acuerdo con el proceso de consulta (y aún menos con su resultado) y declaró la consulta inválida. Sin embargo, las Naciones Unidas visitó a Kimsacocha para aprender sobre el proceso, tomó testimonios, y estableció un informe que identificó el proceso como una de las mejores prácticas de la democracia participativa en el mundo.

Como si un impresionante historial en el activismo no es suficiente, Carlos Pérez también tiene cinco diplomas (en leyes, justicia indígena, derecho ambiental, manejo de cuencas y justicia penal) y es autor de varios libros sobre los derechos indígenas y la ley. Desde sus humildes inicios (sus padres son campesinos), Carlos pagó por su propia educación con becas y tocando el saxofón.

Carlos se encontraba en Quito por una importante cumbre de dos días de la dirigencia indígena (otro golpe de suerte) y él sugirió que nos reuniéramos en la Universidad Andina, la sedede la cumbre. Cuando llegamos, la cumbre estaba todavía en sesión y abierta al público, por lo que tomamos dos sillas y nos  sentamos en la parte trasera.

Indigenous art in the Universidad AndinaEl ver a Carlos en la mesa principal, presidiendo la reunión, me hizo sentir aún más nerviosa. La última persona en hablar fue una mujer que habló de la resistencia y la reacción del gobierno a la misma. Dijo “Están tratando de asustarnos, pero no tenemos miedo!”

Después de la reunión, nos fuimos con Carlos a su hotel, buscando un lugar tranquilo para realizar la entrevista. Era evidente que Carlos no había elegido su trabajo por el glamour: ostento que no era.

Encontramos un lugar  tranquilo y algunas sillas. Le dije a Carlos que estábamos encantadas con ese encuentro, lo mucho que me había encantado la entrevista que le había dado a Manuela, y que admiraba mucho el trabajo  que había hecho en Kimsacocha. Luego le formulé  mis dos grandes preguntas:

¿Cómo podemos ser más útiles en la lucha contra las grandes petroleras en la Amazonía? ¿Cómo podemos apoyar a los pueblos indígenas que defienden sus tierras ancestrales frente a la invasión de las compañías petroleras?

Carlos respondió haciéndose eco de lo que K había dicho; que Pachamama no sería la última organización cerrada por el gobierno; que ahora no era el momento para llamar la atención sobre nosotros mismos. Luego pasó a explicar que, para la Ecuarunari, la prioridad urgente es la recolección de firmas para la consulta popular Yasuní. Dijo que el momento de luchar por los 8 millones de hectáreas que se venden en la XI ronda de petrolera llegaría, pero que la prioridad inmediata era Yasuní. Explicó que la recolección de firmas era un tarea muy difícil por que el gobierno ha establecido normas muy estrictas sobre la validez de las firmas (por ejemplo, una sola mancha en la página invalida todas las firmas en ella). A pesar de esto, Ecuarunari y otras organizaciones haran todo lo posible para lograr lo imposible: la presentación de 600,000 firmas impecables, todas documentadas digitalmente, antes de finales de marzo.

Le gustó la idea de la misión de viajar por Ecuador y documentar las historias de vida y resistencia. Dijo que la próxima vez que él fuera a Yasuní que nosotros estraíamos  bienvenidas a ir con él y entrevistar a la gente allí. Por supuesto, dijimos que nos encantaría! ¡Que aventura, un viaje al corazón de la lucha con un líder de la resistencia!

Luego C llevó a cabo esta entrevista sobre el Decreto 16 y el futuro de las ONG en Ecuador. Como dice Carlos “Esta es la vida o la muerte. Y la resistencia es vida!”

 

Nos gustó mucho Carlos, por su humilde forma y absoluta dedicación. Él fue muy generoso con su tiempo, sobre todo después de una reunión de todo el día. Él incluso declinó una invitación a cenar con un amigo con el fin de seguir hablando con nosotras. Al final de nuestro encuentro, Carlos nos dio su tarjeta de presentación, que tenía el siguiente impreso en el reverso:

“Nosotros sólo recibimos lo que damos.

Las gigantescas desigualdades nos hicieron naturalmente rebeldes.

La libertad es un ideal alcanzable; rompamos las cadenas físicas y mentales.

Es mejor llevar una vida agitada que una paz sepulcral.

Somos agua, de ella venimos y a ella volvemos.

Si cuidamos del agua hoy, mañana triunfará la paz sobre la guerra entre los pueblos”.

Definitivamente la tarjeta más” cool” que jamás haya recibido!

The Andean Cross symbol dates back over 4000 yearsÉl también nos dio a cada unoa esta “Chakana” o cruz andina, que es un antiguo símbolo indígena. Originaria de los Andes centrales, la Chakana representa entre otros aspectos: la igualdad, lo comunitario y el equilibrio que hacen posible la armonía. De acuerdo con las creencias indígenas, todo el que vive en base a los saberes de la Chakana alcanza la vida armónica, en los espacios individuales, familiares, comunitarios, sociales y con la madre tierra.

Después de nuestra reunión con Carlos, yo estaba absolutamente agotada y mi cerebro apenas estaba sobrellevando todo lo que había sucedido.

Bajo la sensación de agotamiento, yo estaba encantada con el progreso hecho durante el día, y que tanto K como Carlos nos habían tomado en serio.

A la mañana siguiente estábamos en el bus a Guayaquil a las 6:30 am. Había una marcha por ‘la Resistencia y la Vida!’ allí en la tarde y queríamos ir. El viaje duró 11 horas y en el camino tracé mis planes para este blog.

"Life is a daring adventure, or nothing!"Hacia el final de nuestra jornada hicimos carteles  para la marcha. El cartel de C citó a Carlos (“Las gigantescas desigualdades nos hicieron naturalmente rebeldes”) y en el otro lado protestó el avance de las empresas petroleras en la Amazonía. El mío citó a Helen Keller (“La vida es una aventura de riesgo o nada”) y en el otro lado “Di ‘¡No!’ a las empresas petroleras en la Amazonia”).

No había muchas personas a la marcha (no era sorprendente que se hubiera organizado con solo dos días de anticipación), pero fue divertido mostrando nuestros carteles a todas las personas atrapadas en el tráfico.

Después de la marcha nos fuimos a ver una película en el cine, un verdadero alivio después de un intenso par de días. “Los Juegos del Hambre 2” estaba lleno de simbolismo sobre la revolución y me gustó mucho, sobre todo porque el personaje principal era una mujer fuerte. Después de hablar de casi nada excepto la resistencia durante dos días, se sentía muy surrealista y plástico en el centro comercial. Como C comentó “aquí se siente imposible cambiar el mundo”.

No puedo esperar por la próxima entrega de la aventura, que espero nos llevará a Quito de nuevo a fines de enero.

La Diferencia Que un Día Puede Hacer: Parte I: Tenemos Libertad, Viajemos

(English version here). Por lo tanto, a la semana siguiente, el 18 de diciembre nos encontramos en el largo viaje A Quito y viendo películas de Sylvester Stallone dobladas al español que suelen ser el “entretenimiento” para los pasajeros. Mientras nos acercábamos a nuestro destino, las platanal se iban convirtiendo  en un impresionante paisaje montañoso  y, finalmente, en las luces brillantes de Quito.

Llegamos a nuestro hostal y confirmamos los arreglos para las reuniones del día siguiente. Nos quedamos encantadas cuando nuestro contacto en la ONG sugirió que nos reuniéramos en un restaurante vegetariano que C había visitado hacía unos meses y le había encantado. Con la sensación de que éste era un buen augurio para el día que estaba por venir, cenamos y fuimos a dormir.

El día siguiente fue uno de los más emocionantes, fascinantes y agotadores de mi vida. Consideré esta reunión con el contacto de la ONG, en adelante conocido como K, posiblemente como la reunión más importante de mi vida hasta ahora, así que me sentía nerviosa mientras nos dirigíamos al restaurante. La hora siguiente resultó ser el mayor punto de inflexión de la campaña hasta ahora, lo que me ha llevado a la creación de este blog.

Fundacíon Pachamama fue cerrada por la policia el 4 diciembre

Fundacíon Pachamama fue cerrada por la policia el 4 diciembre

Primero discutimos con K la opresión a las ONGs por parte del gobierno. Sólo unos días antes, la Fundación Pachamama, una organización que había estado operando en Ecuador durante 16 años, había sido cerrada por el gobierno, enviando ondas de choque alrededor de la comunidad de activistas.

El presidente de Ecuador había acusado a los miembros de la Fundación de atacar a un embajador chileno en una manifestación contra la XI Ronda Petrolera el 28 de noviembre (un consorcio en parte chileno que ese día presentó una oferta para uno de los bloques petroleros). La Fundación niega cualquier implicación. El consenso general es que la Fundación se disolvió por protestar contra la XI Ronda Petrolera.

La orden de clausura fue emitida por el Ministerio del Ambiente citando el Decreto Ejecutivo no. 16, publicado en junio por el Presidente, que prohíbe esencialmente a las organizaciones sociales a estar en desacuerdo con el gobierno. El Decreto anula la Constitución ecuatoriana de 2008, que garantiza: “El derecho a opinar y expresar su pensamiento libremente y en todas  sus formas y manifestaciones” y “El derecho a practicar, conservar, cambiar, profesar en público o en privado, su religión o sus creencias, y a difundirlas individual o colectivamente, con las restricciones que impone el respeto a los derechos”

La Constitución también otorga derecho a la naturaleza y afirma que “La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete íntegramente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos. Toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza”.

Banner protestando el Decreto 16 a la marcha para derechos humanos en Guayaquil el 10 diciembre

Banner protestando el Decreto 16 a la marcha para derechos humanos en Guayaquil el 10 diciembre

Citando  un artículo alarmante de Manuela Picq: “El Decreto 016 es un poco como un Gran Hermano de la sociedad civil, controlando el funcionamiento interno [de las organizaciones sociales] y prohibiéndoles la vida política … El polémico decreto exige a las organizaciones sociales a inscribirse en el estado, para cumplir con una lista específica de requisitos, y justificar públicamente sus presupuestos para recibir el reconocimiento legal. Además de esta vigilancia administrativa, el decreto prohíbe el partidismo político. Las organizaciones sociales que participen en la política o perturben el orden público automáticamente se convierten en ilícitas”.

La orden de clausura alega que la Fundación Pachamama violó los artículos 2 y 7 de dicho Decreto al “desviarse de los fines y objetivos para los cuales fue constituida” y “dedicarse a actividades de política partidista que atentan contra la seguridad interna o externa del Estado o que afectan la paz pública”.

Además de la disolución de la Fundación Pachamama, el gobierno ha puesto en marcha una campaña de desprestigio en contra de ellos – y otras ONG financiadas por extranjeros. Mientras estábamos en el bus a Quito el día anterior a las reuniones, el periódico El Telégrafo había publicado un artículo sobre las ONG como una“máscara que esconde al imperialismo”, propagando la teoría del vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera de que “las ONGs son el vehículo para introducir un tipo de ambientalismo colonial que relega a los pueblos indígenas al papel de cuidadores del bosque amazónico, creando un nuevo tipo de privatización y extranjerización de los parques y áreas protegidas … La Amazonía es de nosotros, no de las empresas u ONG que pretenden enseñarnos a protegerla”. El articulo también citó a Juliana Botero de la organización Marcha Patriótica, diciendo que lo que las ONGs  “realmente quieren es conseguir dinero y avalar políticas que muchas veces son conservadoras”.

La opresión del Gobierno no se limita a los disidentes de la explotación de la Amazonía. Justo después de nuestro viaje a Quito, un estudiante fue condenado a cuatro años de prisión por protestar en contra del gobierno. Un par de días después, Amnistía Internacional emitió un comunicado expresando su preocupación por el activista Carlos Zorrilla, después de que el presidente lo acusara de ‘actividades desestabilizadoras’ y ‘de defender los intereses extranjeros’ y pidió a los ecuatorianos reaccionar.

K hizo hincapié en que ahora no es el momento de llamar la atención sobre nosotros mismos y nos instó a pensar estratégicamente; a planificar un juego a largo plazo. Nos advirtió de un sacrificio imprudente y sin sentido.

Mujer indígena a una protesta en Quito contra las perforaciones en el Parque Nacional Yasuní (Foto Manuela Picq)

Mujer indígena a una protesta en Quito contra las perforaciones en el Parque Nacional Yasuní (Foto Manuela Picq)

La conversación giró en torno a nuestras dos grandes preguntas: ¿Cómo podemos ser más útiles en la lucha contra las grandes petroleras en la Amazonía? ¿Cómo podemos apoyar a los pueblos indígenas que defienden sus tierras ancestrales frente a la invasión de las compañías petroleras?

K consideró nuestras fortalezas y habilidades. Con un poco de nostalgia, nos dijo que ahora que él tiene una familia, ya no tiene la libertad de viajar tanto como le gustaría. Señaló que nuestra libertad es una de nuestras principales fortalezas y sugirió que saquemos provecho de ella en nuestra campaña. Luego el tuvo la brillante idea de viajar alrededor de Ecuador para entrevistar a la gente, capturar historias y publicar una serie de videos cortos sobre la vida y la resistencia. La idea sería de extender la voz indígena, haciendo nuestro trabajo accesible a nivel internacional mediante la adición de subtítulos en inglés a todos nuestros vídeos. Él nos dijo que su organización, y otras en el mismo campo, simplemente no tienen el tiempo para hacer este tipo de trabajo, pero que sería muy útil. Sugirió que quizás estas organizaciones podrían utilizar nuestros videos en su trabajo.

Tan emocionante como suena, nos dijo que el fundador de su organización y la Directora del Programa estarían en Ecuador a principios de 2014 y sugirió que quizás nos gustaría reunirnos con ellos. Para entonces ya habrían elaborado su estrategia para el próximo año y tendrían una mejor idea de cómo podríamos trabajar juntos.

C y yo estábamos encantadas con las dos propuestas y las discutimos largo y tendido durante un delicioso almuerzo en el restaurante vegetariano después de que K saliera por una conferencia telefónica. En los 60 minutos que duró la reunión con él, todo había cambiado.

Cómo Empezó Todo

Quito 2009(English version here). Para mí, Quito, la capital de Ecuador, es un lugar de cielos azules y brillantes; noches frías y frescas bajo mantas pesadas de lana; caminatas jadeantes en calles  empinadas y empedradas; paredes encaladas y el chic de anticuarios.

Fue un solo día en esta hermosa ciudad que llevó a mi amiga C y yo, a aceptar el desafío más emocionante de nuestras vidas.

Habíamos hecho el largo viaje a Quito parapoder  encontrar las respuestas a las siguientes preguntas:

¿Cómo podemos ser más útiles en la lucha contra las grandes petroleras en la Amazonía? ¿Cómo podemos apoyar a los pueblos indígenas que estan defendiendo a sus tierras ancestrales frente  la invasión de las compañías petroleras?

Retrocediendo un poco, ¿qué fue lo que llevó a nosotros dos a emprender un viaje como esto, a hacer preguntas como éstas?

Nuestro interés común en el tema surgió con este documental de bajo presupuesto sobre la explotación petrolera en la Amazonía ecuatoriana.

Mientras observaba el documental por primera vez, me quedé horrorizado a ver el terrible  impacto social y ambiental de la explotación petrolera que existe ya en la selva tropical del Ecuador. También estaba totalmente chocada por los planes del gobierno a vender todo lo que queda de la  virgen del Ecuador, un total de 8.000.000 hectáreas, a las empresas petroleras en una subasta conocida como la XI ronda petrolera. Descubriendo el alcance de la catástrofe, me hice cada vez más decididos a correr la voz lo más ampliamente posible acerca de este enorme delito ambiental.

2013 Rio Napo, Derrame de Petróleo

2013, Rio Napo, Derrame de Petróleo

Comencé con artículos, uno tratando de atraer a un público más amplio usando la comparación de la situación en Ecuador a la trama de la película Avatar. Envié un sinnúmero de correos electrónicos a las estaciónes de radio ambientales; prensas locales, nacionales y internacionales; celebridades; y grupos ambientales de las universidades, tratando de crear conciencia de la XI Ronda Petrolera.

La falta de respuesta fue tal que, por momentos, estaba convencida de que todos mis mensajes estaban siendo entregados en las carpetas de basura de los destinatarios. Sin embargo, cada vez que sentí muy desanimada, algo pasaba para levantar  las fuerzas de Nuevo, en el momento preciso y mas necesitada. En uno de esos momentos, Amazon Watch publicó uno de mis artículos en su página de Facebook, que cuenta con 75.000 seguidores. En otro, el capitán de un barco de Greenpeace, con quien estaba en contacto me mando un correo electrónico de su barco en el Pacífico Sur, me presentó a los activistas forestales principales de la organización con las siguientes palabras, que trajo una lágrima a mi ojo:

“Cuando la Tierra se ve acosada por las excavadoras, plataformas de perforación petrolera y oleoductos con fugas y nos sentimos mareados en el resultante tazón de polvo de la depravación – necesitamos poner nuestros mapas a un lado y mirar al alrededor para rastrear los signos y símbolos que se quedan, a reconocer los encuentros fortuitos y entonces,  saber que hay una salida. Mas alla de todo, tenemos que reconocer los guerreros que están apoyando. Y así es que les presento a una de esas personas.  Espero que ustedes pueden compartir información y ideas, también la inspiración”.

Siendo llamado una guerrera por un capitán de Greenpeace esta, sin duda,  todo el incentivo necesario para poder seguir por adelante!

Blood of the Amazon

Sangre de la Amazonía

Un hito importante para mí fue un evento, la proyección de una película sobre la explotación petrolera en la selva Ecuatoriana llamada Sangre de la Amazonía. Por un golpe fortuito de la suerte, el evento estaba ocurriendo durante un breve visita al Reino Unido. Termine hablando en el evento y me di cuenta de dos cosas. En primer lugar, entre las personas en esa audiencia bien informada, ni uno sabía de la subasta  iminente de la selva tropical del Ecuador. En segundo lugar, habian varias  personas con bastante interes en apoyar a las comunidades indígenas que estan luchando contra la invasión de las compañías petroleras en la Amazonía. Empecé a pensar que mi trabajo sera la de conseguir apoyo internacional para la resistencia indígena, mientras difundiendo la palabra acerca de lo que esta sucediendo.

La creadora de Sangre de la Amazonía, ecologista Nicola Peel, ha estado trabajando para proteger la Amazonía Ecuatoriana desde hace muchos años y está involucrada en algunos proyectos increíbles, incluiendo la investigación sobre el uso de hongos para limpiar la contaminación causado por petroleo (tienen un sorprendente  95% de efectividad) . Creo mucho en que el universo se pone en el camino  las personas adecuadas en el momento oportuno, y yo había contactado a Nicola antes del evento y tuvimos una reunión de estrategia el día siguiente. Nos discutimos planes para juntar apoyo para la resistencia indígena y mas tarde ella me presentó a algunos contactos clave.

Después de meses de tocar puertas, fue un gran avance cuando uno de los contactos de Nicola, trabajando con una organización internacional muy respetada que tiene una pequeña presencia en Quito, respondió a uno de mis correos electrónicos y ofreció una reunión.

CarlosPerez

Carlos Pérez Guartambel, Presidente de ECUARUNARI, la Confederación de los pueblos Kichwa del Ecuador

La ciudad capital es un centro de la resistencia en el Ecuador y  quería aprovechar lo mas posible mi tiempo alla. A través de una amiga común, organicé una reunión con Carlos Pérez Guartambel, Presidente de ECUARUNARI (Confederación de los pueblos Kichwa del Ecuador). Carlos es un activista con mucho tiempo dedicado a la resistencia indígena y estaba super emocionada a poder reunirme con él (para entender por qué, lea esta maravillosa entrevista, que ha sido una tremenda fuente de inspiración para mí).

Un par de meses antes, C ha visto “El lado oscuro de la Amazonía” en Internet y ella estaba tan conmovido que empezamos a hablar de lo que podríamos hacer al respecto. Nos decidimos a ir a Quito y averiguarlo.

Continuará …